Cadenas rotas (Greant Expectations-1946)
Una historia desgarradora, una historia que te acerca a las miserias de los hombres con un final donde se recupera la dignidad de alguna forma, sin olvidar las GRANDES ESPERANZAS que todos tenemos...
Primera y muy buena adaptación que David Lean, hizo de las dos novelas del mundialmente famoso novelista inglés Charles Dickens, cuyo titulo original era "Grandes esperanzas", la segunda sería "Oliver Twist", realizada en 1948 e interpretada por su actor fetiche Sir Alec Guinnes.
La acción arranca en un solitario y abandonado cementerio, y en donde un niño huérfano visita la tumba de sus padres. Cuando de pronto se ve amenazado por un despiadado y temible convicto recién fugado de la cárcel, que le pide comida y una lima con la que deshacerse de las cadenas...
Una brillante película, si señor, y en donde el siempre extraordinario director británico al mismo tiempo que explota de manera magistral, ese amplio horizonte emocional de la historia, nos hace partícipes de un magnífico y atrayente viaje visual, haciendo así una de las mejores películas de por aquel entonces.
Una película que, para mí contiene una buena dósis de género dramático, pero ¡ojo!, que también comparte con ciertos elementos con las películas de terror, y como buen ejemplo, ese primer plano, mostrándonos una inmensa ciénaga y con ese terrorífico cementerio como telón de fondo.
Yo pienso que el problema que tienen estas historias basadas en novelas famosas, de cara al público, es si uno ha leido antes el libro, y en donde la mayoría de las veces, le puede encontrar más o menos brillante e incluso llegar a decepcionarle por completo, puesto que es sumamente díficil que libro y película guste de igual manera. Pero aquí en "Cadenas rotas", la cosa cambia por completo, ya que tanto lo uno como lo otro se dan de la mano, puesto que Lean logra una magnífica ambientación, creando unos personajes verdaderamente creibles y de auténtica maravilla.
Genial Lean, pero de verdad, un hombre que todo lo que tocaba lo convertía en casi obra maestra, y digo casi porque a algunas solamente le falta un "pelo", para serlo. Pero cuidado, que también andaba metido en el guión un tal Ronald Neame ¿le conoceis?, pués otro inglés que en 1972 tuvo la osadía de dirigir ni más ni menos que "La aventura del Poseidón" ("The Poseidon Adventure").
Maravillosa e indiscutible la fotografía en blanco y negro, una auténtica gozada y dirigida por el carismático Guy Green "55 dias en Pekín" ("55 Days at Peking"), una de las figuras más destacadas tanto en Inglaterra como en Estados Unidos, y que fué el primer director británico en lograr el Oscar, a la vez que fué considerado como uno de los mejores del mundo en la fotografía de blanco y negro. Y aquí, como digo creando una gran ambientación, y con unas escenas llenas de un gran dramatísmo, al igual que otras de gran patetísmo, una pura delicia, si señor.
Sombría y barroca, la banda sonora, haciendo juego con la fotografía y dirigida por el alemán, aunque nacionalizado inglés Walter Goehr "Brumas de traición" ("Betrayed"), un hombre quizá muy poco conocido en el mundo del cine, ya que apenas compuso la música a una docena de películas, pero tiene en su curriculum, el haber sido director de la Orquesta de Teatro de la BBC.
Y nos adentramos al punto fuerte de esta imprescindible historia, el sólido reparto de actores, y todos en estado de gracia, encabezados por el impagable John Mills, un Oscar para Michael por "La hija de Ryan" ("Ryan’s Daughter"), y aquí metido hasta el infinito en el cuerpo de Pip (adulto), ese aprendiz de herrero, que se convierte en un caballero de la alta sociedad, gracias a un benefactor anónimo, haciéndole situarse en las mismas condiciones que su amada Estella.
Y seguido del aquí debutante Alec Guinnes, otro Oscar para el Coronel Nicholson por "El puente sobre el rio Kwai" ("The Brigde on the River Kwai"), dando vida al elegante Herbert Pocket, ese compañero de piso y que enseña a ser todo un señor al joven Pip.
Y junto a estos dos monstruos sagrados del cine mundial, nos encontramos también con la "veterana" Martita Hunt "Buenos dias, tristeza" ("Bonjour Tristesse"), como esa señorita Havisham, una mujer amargada que sigue llevando su raido vestido de novia, y que quiere llevar a cabo un macabro plan. Y a una encantadora Jean Simmons "El fuego y la palabra" ("Elmer Gantry"), una joven muy hermosa, pero muy orgullosa a la vez, muy bien todos, muy jóvenes la mayoría y con una proyección impresionante en sus respectivas carreras cinematográficas, como así lo demostró el tiempo.
Resumiendo, una maravilla de película, se mire por donde se mire, y que a pesar del tiempo transcurrido no ha perdido nada de su grandeza ni de su patetísmo. Una película, que para mí, es quizá una de las mejores (o la mejor) adaptaciónes, que se ha hecho de una obra del inmortal Dickens. Matrícula de Honor.
"Cadenas rotas"logró en 1946 dos Oscar: Dirección artística (John Bryan y Wilfred Shingleton) y Fotografía (Guy Green). Y obtuvo las siguientes nominaciones: Película, Director y Guión.
<Uno empieza un rodaje sin nada en las manos, partiendo de cero y eso siempre da un cierto miedo. A mi me suele ocurrir que durante las dos primeras semanas tengo la sensación de que la película está saliendo mal, aunque se que soy muy meticuloso y que tiendo a angustiarme demasiado. Pero al cabo de unas pocas semanas veo que la película va hacia delante. Sé enseguida donde situar la cámara y cómo hablar a los actores>. (David Lean)
En 1998 el mejicano Alfonso Cuarón, realizó una adaptación de la novela de Dickens, aunque en plan moderno, y con el titulo de "Grandes esperanzas", y con un reparto impresionante: Ethan Hawke, Gwyneth Paltrow, Anne Bancroft, Robert De Niro, etc.
¿El resultado?. Como en los toros, división de opiniones...