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Cadenas rotas (Greant Expectations-1946)

Cadenas rotas (Greant Expectations-1946)

          Una historia desgarradora, una historia que te acerca a las miserias de los hombres con un final donde se recupera la dignidad de alguna forma, sin olvidar las GRANDES ESPERANZAS que todos tenemos...

           Primera y muy buena adaptación que David Lean, hizo de las dos novelas del mundialmente famoso novelista inglés Charles Dickens, cuyo titulo original era "Grandes esperanzas", la segunda sería "Oliver Twist", realizada en 1948 e interpretada por su actor fetiche Sir Alec Guinnes.

          La acción arranca en un solitario y abandonado cementerio, y en donde un niño huérfano visita la tumba de sus padres. Cuando de pronto se ve amenazado por un despiadado y temible convicto recién fugado de la cárcel, que le pide comida y una lima con la que deshacerse de las cadenas...

         Una brillante película, si señor, y en donde el siempre extraordinario director británico al mismo tiempo que explota de manera magistral, ese amplio horizonte emocional de la historia, nos hace partícipes de un magnífico y atrayente viaje visual, haciendo así una de las mejores películas de por aquel entonces.

        Una película que, para mí contiene una buena dósis de género dramático, pero ¡ojo!, que también comparte con ciertos elementos con las películas de terror, y como buen ejemplo, ese primer plano, mostrándonos una inmensa ciénaga y con ese terrorífico cementerio como telón de fondo.

         Yo pienso que el problema que tienen estas historias basadas en novelas famosas, de cara al público, es si uno ha leido antes el libro, y en donde la mayoría de las veces, le puede encontrar más o  menos brillante e incluso llegar a decepcionarle por completo, puesto que es sumamente díficil que libro y película guste de igual manera. Pero aquí  en "Cadenas rotas", la cosa cambia por completo, ya que tanto lo uno como lo otro se dan de la mano, puesto que Lean logra una magnífica ambientación, creando unos personajes verdaderamente creibles y de auténtica maravilla.

         Genial Lean, pero de verdad, un hombre que todo lo que tocaba lo convertía en casi obra maestra, y digo casi porque a algunas solamente le falta un "pelo", para serlo. Pero cuidado, que también andaba metido en el guión un tal Ronald Neame ¿le conoceis?, pués otro inglés que en 1972 tuvo la osadía de dirigir ni más ni menos que "La aventura del Poseidón" ("The Poseidon Adventure").

          Maravillosa e indiscutible la fotografía en blanco y negro, una auténtica gozada y dirigida por el carismático Guy Green "55 dias en Pekín" ("55 Days at Peking"), una de las figuras más destacadas tanto en Inglaterra como en Estados Unidos, y que fué el primer director británico en lograr el Oscar, a la vez que fué considerado como uno de los mejores del mundo en la fotografía de blanco y negro. Y aquí, como digo creando una gran ambientación, y con unas escenas llenas de un gran dramatísmo, al igual que otras de gran patetísmo, una pura delicia, si señor.

          Sombría y barroca, la banda sonora, haciendo juego con la fotografía y dirigida por el alemán, aunque nacionalizado inglés Walter Goehr "Brumas de traición" ("Betrayed"), un hombre quizá muy poco conocido en el mundo del cine, ya que apenas compuso la música a una docena de películas, pero tiene en su curriculum, el haber sido director de la Orquesta de Teatro de la BBC.

          Y nos adentramos al punto fuerte de esta imprescindible historia, el sólido reparto de actores, y todos en estado de gracia, encabezados por el impagable John Mills, un Oscar para Michael por "La hija de Ryan" ("Ryan’s Daughter"), y aquí metido hasta el infinito en el cuerpo de Pip (adulto), ese aprendiz de herrero, que se convierte en un caballero de la alta sociedad, gracias a un benefactor anónimo, haciéndole situarse en las mismas condiciones que su amada Estella.

         Y seguido del aquí debutante Alec Guinnes, otro Oscar para el Coronel Nicholson por "El puente sobre el rio Kwai" ("The Brigde on the River Kwai"), dando vida al elegante Herbert Pocket, ese compañero de piso y que enseña a ser todo un señor al joven Pip.

         Y junto a estos dos monstruos sagrados del cine mundial, nos encontramos también con la "veterana" Martita Hunt "Buenos dias, tristeza" ("Bonjour Tristesse"), como esa señorita Havisham, una mujer amargada que sigue llevando su raido vestido de novia, y que quiere llevar a cabo un macabro plan. Y a una encantadora Jean Simmons "El fuego y la palabra" ("Elmer Gantry"), una joven muy hermosa, pero muy orgullosa a la vez, muy bien todos, muy jóvenes la mayoría y con una proyección impresionante en sus respectivas carreras cinematográficas, como así lo demostró el tiempo.

         Resumiendo, una maravilla de película, se mire por donde se mire, y que a pesar del tiempo transcurrido no ha perdido nada de su grandeza ni de su patetísmo. Una película, que para mí, es quizá una de las mejores (o la mejor) adaptaciónes, que se ha hecho de una obra del inmortal Dickens. Matrícula de Honor.

          "Cadenas rotas"logró en 1946 dos Oscar: Dirección artística (John Bryan y Wilfred Shingleton) y Fotografía (Guy Green). Y obtuvo las siguientes nominaciones: Película, Director y Guión.

          <Uno empieza un rodaje sin nada en las manos, partiendo de cero y eso siempre da un cierto miedo. A mi me suele ocurrir que durante las dos primeras semanas tengo la sensación de que la película está saliendo mal, aunque se que soy muy meticuloso y que tiendo a angustiarme demasiado. Pero al cabo de unas pocas semanas veo que la película va hacia delante. Sé enseguida donde situar la cámara y cómo hablar a los actores>. (David Lean)

           

          En 1998 el mejicano Alfonso Cuarón, realizó una adaptación de la novela de Dickens, aunque en plan moderno, y con el titulo de "Grandes esperanzas", y con un reparto impresionante: Ethan Hawke, Gwyneth Paltrow, Anne Bancroft, Robert De Niro, etc.

           ¿El resultado?. Como en los toros, división de opiniones...

Crimen perfecto (Dial M. for Murder-1954)

Crimen perfecto (Dial M. for Murder-1954)

        "No hay nada más macabro que un equívoco. A veces se puede cobrar vidas inocentes. Es altamente improbable que nadie escape a la fascinación de esta película".    (Alfred Hitchcock)

          Otra obra maestra más, de ese hombre que el suspense y la intriga se lo tomaba como una rutina, me refiero por supuesto al "orondo" Alfred Hitchcock. Y en donde adaptó la obra de teatro del dramaturgo inglés, aunque nacido en China, Frederick Knott. Los derechos de esta obra los tenia en propiedad el productor y director británico Alexander Korda, y se los vendió a Hitchcock por la sustanciosa cantidad de 30.000 libras esterlinas, allá por el año 1952.

        La historia pués, más o menos es así: la vida de un matrimonio, él Tony Wendice un ex-jugador de tenis quien, en contraposición a su apariencia, se encuentra totalmente arruinado, y por ello planea matar a su esposa Margot, una bella y acaudalada mujer, y así percibir una suculenta herencia, para que le saque de su apurada situación...

       Una de las mejores películas (aunque casi siempre digo lo mismo) del maestro del suspense, pero que de verdad, aquí se pasó el "tio". Y es que ese año, parece que le tocó Dios con su mano, ya que realizó también la talentosa "La ventana indiscreta" ("Rear Window"). Porque la verdad la historia está llevada al milímetro, gracias también al soberbio guión del célebre novelista, y como no, del propio Hitchcock.

        Y aunque a priori, y esto lo digo de verdad, la película parece una cosa más bien simple, ya que una historia de un marido digamos que engañado y sin un céntimo en el bolsillo, y decide asesinar a su esposa para cobrar la herencia, os lo podeis imaginar. Pero amigos mios, el mago del suspense saca su varita mágica y hace un alarde de película, y como digo llevada al milímetro, porque yo todavía, no me explico, como con tan pocos personajes, se puede contar una historia tan elaborada al mismo tiempo que fascinante. Magistral D. Alfredo, si señor.

         Cuenta pués, con escenas verdaderamente geniales, y en donde los decorados tienen una capital importancia, sirviendo sólidamente a la narración, y por supuesto la influencia que los objetos tienen en esta historia, como son unas cortinas, unas tijeras o una llave. ¿Curioso verdad?.

        Muy buena y espectacular a la vez la fotografía en color a cargo del californiano, Robert Burks, un hombre todo-terreno, y amigo del director, y donde consiguió el ansiado Oscar por su trabajo en "Atrapa un ladrón" ("To Catch a Thief"), y aquí se atrevió a usar el sistema de tres dimensiones (3-D), un nuevo formato en relieve que daba más espectacularidad, y aunque Hitchcock no era partidario de este sistema, no tuvo más remedio que acceder por exigencias de la productora, en este caso la Warner Brothers. Pero al final, y como digo, la cosa salió más que redonda.

         No puedo decir lo mismo (aunque tampoco es para tanto), de la banda sonora, ya que para mí, cojea un poquito, puesto que no acompaña como es debido el ritmo de la película, a pesar de llevar la firma del irreemplazable compositor de origen ruso Dimitri Tiomkin, un verdadero monstruo de la música, con tres Oscar en sus vitrinas y quince nominaciones, siendo en "Solo ante el peligro" ("High Noom"), donde dió su primer Do de pecho.

         Prodigioso el reparto de actores, con un Ray Milland "Dias sín huella" ("The Lost Wee Kend"), verdaderamente sensacional, metido en el impecable traje de Tom Wendice, ese perfecto marido y elegante asesino de cara fria y corazón caliente, que todo lo tiene planeado, para ese "crimen perfecto", pero al final un simple detalle... Extraordinaria e inmensamente guapa Grace Kelly, que ese mismo año logró el Oscar por su también contundente interpretación en "La angustia de vivir" ("The Country Girl") en el papel de Margot, esa "sufrida" esposa a la que su marido pretende quitarsela de enmedio, que al principio parece no enterarse de nada de lo que está ocurriendo.

        Y completando el triángulo digamos que "perfecto" Robert Cummings, un actor yo pienso que algo desconocido en la actualidad, pero con mucha televisión a sus espaldas, y bastantes buenas películas, la mayoría de género de comedia, como por ejemplo: "Mi dulce geisha" ("Mi Geisha"), con Shirley MacLaine, aunque el protagonísta era el francés Yves Montand. Y aquí haciendo digamos que un doble personaje, el de Mark Hallyday, amigo del matrimonio, y al mismo tiempo "amante" de la esposa, pero que a la hora de la verdad, comienza a indagar junto con un policia todos los hechos acaecidos, logrando al final esclarecer la verdad.

        En definitiva, todo un clásico del cine de suspense, con una impresionante puesta en escena, un guión sorprendente y unos diálogos sin desperdicio alguno. Una película, verdaderamente disfrutable. Matrícula de Honor.

          En 1998 Andrew Davis, realizó un remake titulado "Un crimen perfecto" ("A Perfect Murder"), con Michael Douglas, Gwyneth Paltrow y Viggo Mortensen de protagonístas, y en donde yo creo que, por primera vez la cosa no salió mal que se diga, puesto que la película es bastante interesante. Aquel que haya visto las dos, que las juzgue por si mismo.

          Y como curiosidad, "Crimen perfecto" fue traducida a 24 idiomas, y estuvo proyectándose en Broadway hasta finales del año 2002 (en teatro).

Confidencias a medianoche (Pillow Talk-1959)

Confidencias a medianoche (Pillow Talk-1959)

             "Todo vale en el amor y en la guerra"

          Primera película de las tres que protagonizaron el "matrimonio" Hudson-Day, las otras dos siguientes fueron: "Pijama para dos" ("Lover Comr Back") dirigida por Delbert Mann en 1961, y "No me mandes flores" ("Send Me No Flowers") de Norman Jewison y realizada en 1964. Y posiblemente la que más éxito obtuvo de cara al público de las tres, sobre el género de comedia-rosa, que tan buen sabor de boca dejaron allá por la década de los sesenta.

         "Confidencias a medianoche", está dirigida por Michael Gordon, un director quizá poco conocido, ya que practicamente rodó una veintena de películas, la mayoría de serie B, pero en su haber cuenta con la magistral "Cyrano de Bergerac"-1950), a mayor gloria del puertoqrriqueño José Ferrer.

         Así pués, Gordon nos cuenta una desenfadada historia, y teniendo a la "telefónica", como telón de fondo: las peripecias de un despreocupado solterón y una como no, despreocupada "solterita", él un compositor de canciones bastante famosillo, y encima un don juan empedernido, ella una coqueta decoradora de interiores, y muy poco dada a esa cosa llamada matrimonio. Pero un buen dia, y por culpa de un "cruce de líneas", deben de compartir una línea colectiva (hasta que se arregle la cosa), y a través de lo cual surge una antipatía recíproca entre ambos... Y es aquí cuando realmente comienza la historia.

          Entretenida película, de verdad, para mí, una de las mejores comedias de este género de los años sesenta y de algunos más. Y es que, el director gracias a un guión del neoyorkino Stanley Shapiro "Cuando llegue septiembre" ("Come september"), y del californiano Maurice Richlin "La pantera rosa" (The Pink Panther") (la de 1963, por supuesto), dos hombres que como bien podeis ver la comedia era su punto fuerte. Pués bien, gracias al guión de estos hombres, hace que la historia camine por una serie de diálogos sumamente hilarantes y en donde la carcajada está servida en todo momento, ya que tanto las conversaciones (telefónicas), como los lios en los (apartamentos), son un contínuo ir y venir en casi los 100 minutos que dura esta lucha de sexos.

          Cuenta pués y como es de esperar, con escenas realmente simpaticas e ingeniosas a la vez, como por ejemplo la de partir la pantalla en dos y a veces hasta en tres , para que el espectador se meta mucho más de lleno en esos diálogos chispeantes y repletos de equívocos de identidad.

          Muy bien la parejita protagónista, Rock Hudson y Doris Day, aunque hay que reconocer que él, siempre ha sido más y mejor actor que ella, pero aquí los dos destilando química por todas partes. Rock, que ya habia interpretado una gran cantidad de películas de aventuras y demostrando a la vez que también tenía sitio en el melodrama como ya lo demostró con "Gigante" ("Giant") y sobre todo con "Escrito sobre el viento" ("Written on the Wind"), y aquí dió un giro total a su carrera, para meterse en el pellejo de Brad Allen, un compositor mujeriego donde los haya y que acostumbra a cantar por teléfono a sus muchos y variados "ligues" las últimas canciones que ha compuesto, lo malo es que debe de compartir la línea con otro abonado, mejor dicho, con otra abonada, esta es ni más ni menos que Doris Day, una actriz, para mí de recursos muy escasos, ya que lo único bueno que creo que ha hecho, ha sido "El hombre que sabía demasiado" ("The Man Who Knew Too Much"-1956), pero aquí hay que reconocer que lo hace bastante bien, en un papel a su medida, el de esa tal Jane Morrow, una decoradora que la "pobre" no puede usar a penas su teléfono porque siempre está comunicando, cosa que por lo cual tenga una manía de mil diablos al citado tenorio. Los dos como digo derrochando química a raudales.

        Pero atención, porque si la pareja Hudson-Day, están sobresalientes, hay otra "pareja", que están a su altura, uno Tony Randall, un actor quizá poco conocido por muchos, ya que practicamente sus más de cincuenta años de carrera todos o casi todos, los ha dedicado a la televisión americana, pero le pudimos ver por ejemplo en "El multimillonario" ("Let’s Make Love") junto a Marilyn Monroe, y aquí dando vida a Jonathan Forbes (Jonathan para los amigos) ese jefe de ambos, aunque ninguno lo sabe, y que el "tio" pretende casarse con Jane, aunque claro está, la cosa se le pone un poco cruda. Y la otra, Thelma Ritter, si amigos mios, la ingeniosa "enfermera" del escayolado James Stewart de "La ventana indiscreta" ("Rear Window"), como Alma esa especie de "sirvienta", que se tira media película borracha, y la otra media metida en un ascensor, con un viejo ascensorista, un papel que saca petróleo, "con dos sorbos de vino, ya se sabe si es una buena botella", descacharrante de verdad.

         Muy bonita y a la vez lujosa fotografía, del californiano Arthur E. Arling, un veterano maestro fotográfico y uno de los colaboradores de la mítica "Lo que el viento se llevó" ("Gome With the Wind"), y aquí como digo al principio, usando magistralmente la cámara mostrándonos en algunas ocasiones un formato llamado ahora multivisión. Y todo esto amenizado con una acertadísima musica, llevada de la mano del famoso compositor virginiano Frank De Vol, un músico que hizo arreglos a casi todos los mejores cantantes de por aquel entonces, entre los que se encontraban Nat King Cole y Ella Fitzgerald y en el cine estuvo cuatro veces nominado, siendo en esta película una de ellas, aunque quizá la más famosa fuese la de "La ingenua explosiva" ("Cat Ballou"), película que le valió el Oscar al gran Lee Marvin. Y aquí en estas confidencias con dos canciones que fueron muy pegadizas en su momento, una la que da título a la película "Pillow Talk" ("Habla almohada"), y la otra "Roly Poly", ambas cantadas por  los dos protagonístas.

          En resumidas cuentas, una buena, simpática y divertida película, algunos han dicho de ella que se ha quedado algo antigua (será digo yo, porque todavía no existía el móvil), pero las películas hay que catalogarlas en el dia que se hicieron, y no el que la vemos, y si hubo alguién que ese dia la calificó con un sobresaliente, yo no voy a ser menos, asi que... Sobresaliente.

          "Confidencias a medianoche", logró el Oscar al Mejor Guión Original (Stanley Shapiro y Maurice Richlin), y estuvo nominada en los siguientes apartados: Mejor actriz (Doris Day), Actriz secundaria (Thelma Ritter), Dirección artística (Richard Riedel, Russell Gausmen y Ruby Levitt) y Banda sonora (Frank De Vol).

         Como curiosidad, este fué el año de "Ben-Hur", que logró la friolera de once Oscar, uno de ellos al mejor actor Charlton Heston. Bueno pués, se dió la casualidad que Rock Hudson era uno de los actores que a priori iba a interpretar el personaje del principe judio, pero los estudios de la Universal no le quisieron ceder a los de la Metro Goldwin Mayer.

Como un torrente (Some Came Running-1958)

Como un torrente (Some Came Running-1958)

           "¡Eh, soldado!...

                          ¡Parkman! Me dijeron que le despertara cuando llegaramos a Parkman"...

             Con estas palabras dichas por el conductor de un autobús, comienza este formidable melodrama dirigido por el gran Vicente Minnelli, y para mi, quizá solamente superado por "Cautivos del mal" ("The Bad and the Beautiful"), de toda su impresionante filmografía.

             "Como un torrente", está basada en una novela del escritor norteamericano James Jones, un hombre que vivió en sus carnes el bombardeo de Pearl Harbour y en donde lo reflejó en su impresionante novela "De aquí a la eternidad" ("From Here to Eternity"). Y encargándose del guión los dramaturgos John Patrick "Alta sociedad" ("High Society") y Arthur Sheekman, uno de los guionistas fetiches de los célebres Hermanos Marx.

           La pelicula pués, arranca en una pequeña ciudad de Indiana, llamada Parkman, allá por el año 1948, y de donde de un autobús se apea un tal Dave Hirch, un veterano de la Segunda Guerra Mundial, y en donde nadie sabia nada de él, desde hacía más de una docena de años...

        Vigorosa película, si señor, y en donde Minnelli nos hace de vibrar a todos con esta magnífica e inolvidable historia, una historia repleta de hipócritas y de perdedores, pero también de personajes nobles y sencillos, capaces de dar su vida por otros. Extraordinario Minnelli, de verdad, un hombre capaz de deleitarnos con un gran músical, como de cautivarnos con un contundente melodrama, como este inmenso torrente lleno de amor, orgullo y honor, y es que este director nacido en Chicago, nos muestra el ambiente de esa pequeña ciudad de provincias de forma magistral, y presentándonos como digo a todos sus personajes hasta su máximo exponente. Toda la película estás cargada con escenas de un gran dramatísmo, finalizando en la que posiblemente sea la más desgarradora, pero también la más hermosa.

         Sensacional el trio interpretativo, capitaneado por un Frank Sinatra, que no solamente era por aquel entonces uno de los mejores cantantes del mundo, sino también un extraordinario actor dramático, como ya lo demostró tres años atrás con "El hombre del brazo de oro" ("The Man With the Golden Arm"), y aquí como Dave Hirsh, ese escritor de poca monta, que un dia huyó de su pueblo natal, para reencontrarse al cabo de mucho tiempo con todo ese mundillo de cínicos e hipócritas en esa tristemente América profunda, y junto a él Dean Martin "Aeropuerto" ("Airport"), que tras siete años emparejado a Jerry Lewis y con cerca de una veintena de películas de género cómico, aquí tuvo su prueba de fuego, en el género dramático, metido hasta el sombrero(no se lo quitaba ni para dormir) de Bama Dillert, un alcohólico y empedernido jugador de vida un poco dudosa, y en donde entre ambos se entabla una gran amistad, un papel muy complejo, pero muy bien llevado.

        Y del brazo de los dos, una impagable Shirley MacLaine "El apartamento" ("The Apartment") (siempre he dicho que esta actriz nació "mamando" arte), porque amigos mios, que papel, llenando por completo toda la pantalla, como esa prostituta analfabeta llamada Ginnie, un personaje que nunca pierde sus esperanzas, aunque también sabe que todo puede ser inevitable, grandiosa Shirley. Pero cuidado, que también merodeaban por ese pueblo, unos buenos y grandes secundarios, como por ejemplo el siempre sobrio y eficaz Arthur Kennedy "Lawrence de Arabia" ("Lawrence of Arabia"), y la bellísima Martha Hyer "La jauría humana" ("The Chase"), todos pués, asumiendo y aceptando al mismo tiempo sus aquí falsos personajes.

           Excepcional la banda sonora llevada a cargo por el inigualable maestro, Elmer Bernstein, un artesano que siempre será recordado por la emblemática música de "Los siete magníficos" ("The Magnificent Seven"), aunque con la que tocó el cielo fue con "Millie, una chica moderna" ("Thoroughly Modern Millie"), ya que con ella, logró el ansiado Oscar, después de haber sido nominado la friolera de diez veces, y aquí aportando aún más dramatismo a esta dura historia y predominando sobretodo los temas de música de jazz.

          Y estupenda, para que no le falte de nada a esta obra maestra, la fotografía en color de William H. Daniels, un afamado cineasta, que más tarde volvería a coincidir con Sinatra y MacLaine, en el divertido musical "Can-Can" de Walter Lang.

         En definitiva, una más que estupenda película de género dramático, llena de patetísmo y genialidad. Una película de esas verdaderamente tan imprescindibles como necesarias, para los buenos amantes del cine, de ese cine con mayúsculas. Matrícula de Honor.

          "Como un torrente", estuvo nominada en los siguientes apartados: Mejor actriz (Shirley MacLaine), Actor secundario (Arthur Kennedy), Actriz secundaria (Martha Hyer), Canción ("To Love and Be Loved") y Vestuario (Walter Plunkett).

          Como curiosidad, el gran triunfador en la entrega de los Oscar de ese año fué precisamente Vicente Minnelli, por su película "Gigi", que logró un total de nueve estatuillas, entre ellas  la de mejor director y mejor película.

 

 

Éxodo (Exodus-1960)

Éxodo (Exodus-1960)

En recuerdo de: PAUL NEWMAN

               El mar el sol y el mundo de los dos,

                si tu te quedas junto a mi.

              Pues con tu amor aquí, no perderé la fe

              y podré tener la tierra que soñé...

                   (Dedicada con todo cariño a Mª José (ella ya sabe, que yatebale).

           " La odisea de unos hombres que, lucharon por una tierra en donde poder morir. Sin tener una tierra para poder vivir".

           Apasionante super-producción, sacada de una novela sobre la fundación del estado de Israel, por el célebre escritor estadounidense León Uris, un libro que se convirtió en todo un best-seller, encargándose del guión el polifacético Dalton Trumbo, un escritor que se atrevió con todo, incluso con dirigir una película: "Johnny cogió su fúsil" ("Johnny Got His Gun"). Y llevado al cine por el siempre extraordinario realizador nacido en Viena, aunque nacionalizado noorteamericano, Otto Preminger "Anatomía de un asesinato" ("Anatomy of a Murder"), para que veais que es verdad lo que digo.

        La historia pués, que nos cuenta Preminger nos lleva hasta Chipre en el año 1947, y en donde vemos a una enfermera norteamericana llamada Kitty Fremont, que va de visita a la isla, en busca de recuerdos de su marido, un periodísta muerto durante la guerra. Y es cuando descubre la triste situación de unos 30.000 emigrantes judios, llegados de todas partes de Europa, a quienes las autoridades británicas niegan la entrada en Palestina, manteniéndoles aislados en campos de concentración...

       Todo un clásico del cine épico, y en donde Preminger nos narra de manera espectacular, la odisea que tras muchos dias de huelga de hambre, los refugiados judios hacinados en en el "Exodus", un viejo barco anclado en el puerto, están a la espera de recibir órdenes del gobierno inglés para levantar anclas con rumbo a Israel.

        Estupenda película, de verdad, y además reflejando temas que hoy en dia están de más actualidad, como es el caso del terrorísmo, aunque aquí por supuesto esquivando muy habilmente el director, este tema, y presentándolo como una epopeya histórica más, sobre el nacimiento de dicho estado judio.

        La película hay que reconocer, es un poco larga, ya que su metraje tiene una duración aproximada de 3 horas y media, habiendo momentos (todo hay que contarlo), yo diría que algo cansinos, pero no por ello, deja de ser pesada, ni mucho menos, ya que contiene unos intensos diálogos, gracias como digo a un sólido guión de Trumbo, y al igual que con unos momentos verdaderamente culminantes y llenos de acción, como por ejemplo: la fuga de la prisión de Acre, espectacular, se diga lo que se diga, o la de la muerte del personaje de Karen, uno de los momentos más trágicos de esta historia, inolvidable, si señor.

         Como inolvidable es la banda sonora de Ernest Gold, un afamado compositor nacido al igual que Preminger en Viena, y un asiduo en la mayoría de las películas de Stanley Kramer "La hora final" ("On the Geach"), por citar una de ellas, y aquí creando una de las más admirables melodias de la historia del cine, y en donde se puede escuchar con toda su magnificencia en los títulos de crédito, diseñados magnificamente por Saul Bass "Vértigo", para que os hagais una idea.

         Y si la banda sonora es de auténtica apoteósis, la fotografía no se queda a la zaga, ya que Sam Leavitt, un excelente director de fotografía, que se consagró definitivamente al lograr el Oscar por "Fugitivos" ("The Defiant Ones"-1958), y aquí usando de manera espectacular la cámara de 70mm. y creando unas tomas largas, y un movimiento incesante que escrutan de tal manera en el sentimiento de sus personajes, como si de un ojo supremo se tratase, mejor dicho, como el ojo de Dios.

        Y atención al espectacular reparto de actores, encabezado por el recientemente fallecido Paul Newman, y aquí en uno de los papeles más revelantes de su larga y exitosa carrera cinematográfica, el de Ari ben Canaan, ese agente de la Hagannah, una organización clandestina y que lleva a cabo un audaz golpe de mano, para atraer la atención internacional sobre el problema judio. Y junto a él, la bellísima y aquí también enérgica Eva Marie Saint "La ley del silencio" ("On the Waterfront"), dando vida a Kitty Fremont, esa enfermera que acude a Chipre en busca de recuerdos, para luego unirse junto a Ari, para que 600 refugiados palestinos puedan ser evacuados a Palestina en ese viejo y destsartalado barco.

          Pero no solamente son Paul y Eva Marie, los héroes de esta gran odisea, porque por allí también andaban y dispuestos hasta incluso a morir por esa causa, Lee J. Cobb "El exorcista" ("The Exorcist"), Sal Mineo "Gigante" ("Giant"), Jill Haworth "El cardenal" ("The Cardinal"), atentos al papelón de Karen, Peter Lawford "Mujercitas" ("Little Woman"), y... bueno, interminable el reparto coral de esta impresionante historia.

         En fín, una más que estupenda película, llena tanto de emoción como de acción, y de una gran carga política, pero eso si, contada con una honradez infrecuente, ya que Preminger esquivó de manera magistral las trampas del cine de propaganda, intentando ser objetivo y presentando a la vez sus propios puntos de vista. Sobresaliente.

           "Éxodo", logró el Oscar a la Mejor banda sonora (Ernest Gold), y obtuvo las siguientes nominaciones: Actor secundario (Sal Mineo) y Fotografía en color (Sam Leavitt).

             A modo histórico, el 25 de noviembre de 1947, las Naciones Unidas votaron en favor de la partición de Palestina y la creación de Israel.

            Como curiosidad, Preminger organizó el estreno mundial en Nueva York, a beneficio del Instituto judio de Ciencias, con entradas para la proyección de la película y la cena sucesiva al precio de 400 dólares.

HASTA SIEMPRE!!!

HASTA SIEMPRE!!!

PAUL NEWMAN

El mito de los ojos azules

            "Me tienen sin cuidado los premios. Si quiero competividad, cojo mi coche y me dedico a las carreras". (Paul Newman)

          Paul Newman, cuyo verdadero nombre era Paul Leonard Newman, nació el 26 de enero de 1925 en Cleveland (Ohio). Hijo de padre judio alemán y de madre católica húngara, estudió ciencias en el Kenyon College, y combatió como marino en la II Guerra Mundial. Y en la posguerra estudió arte dramático en el Yale Drama School y en el Actor ’s Studio.

          Perteneciente a la generación de Marlon Brando y James Dean, formada por Lee Strasberg con sus clases de interpretación en el Actor’s Studio, en 1953 debuta como actor de teatro con gran éxito. Al año siguiente fracasa con su primera película "El cáliz de plata" ("The Silver Chalice"-1954), de Victor Saville, pero se consagra con la tercera al sustituir a James Dean en "Marcado por el odio" ("Somebody Up There Likes Me"-1956), de Robert Wise.

         Tras algunos papeles memorables, como el de Billy the Kid en "El zurdo" ("The Left-Handel Gun"-1958), de Arthur Penn, Brick en "La gata sobre el tejado de zinc" ("Cat on a Hot Tin Roof"-1958), de Richard Brooks, Ari Ben Canaan en "Exódo" ("Exodus"-1960), de Otto Preminger, y Eddie Felson en "El buscavidas" ("The Hustler"-1961), de Robert Rossen, malgasta los años sesenta en películas con poco interés, muchas dirigidas por su amigo Martin Ritt y producidas por él.

          Quizá por ello, a finales de la década comienza una carrera paralela como realizador que le permite hacer interesantes dramas, protagonizadas por su mujer Joanne Woodward, "Rachel, Rachel" en 1968, que narra la vida de una solterona con un exceso de flash-backs e intercalación de pensamientos del personaje, y "El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas" ("The Effect of Gamma Rays on Man-in the Moon Marigolds"-1972), buen dibujo del pequeño mundo provinciano de una viuda con dos hijas, que nada tienen que ver con la idea que se tiene de él, como actor.

          Entre ambas, en su calidad de protagonísta y productor, se ve obligado a sustituir al realizador Richard A. Colla, en la fallida "Casta invencible" ("Sometimes a Greant Notion"-1971). Después de trabajar a las órdenes de Alfred Hitchcock en "Cortina rasgada" ("Torn Curtain"-1966), y encarnar al detective Harper, personaje creado por el novelista Ross MacDonald, en "Harper, investigador privado" ("Harper"-1966), de Jack Smight y "Con el agua al cuello" ("The Drowning Pool"-1975), de Stuart Rosenberg, tiene grandes éxitos con el western de acción "Dos hombres y un destino" ("Butch Cassidy and the Sundance Kid"-1969) y el policiaco en clave de comedia "El golpe" ("The Sting"-1973), ambas de George Roy Hill, y en menor medida también con "El hombre de Mackintosh" ("The Mackintosh Man"-1973), de John Huston.

           A finales de los años setenta forma parte de la "troupe" de Robert Altman en "Buffalo Bill y los indios" ("Buffalo Bill and the Indiands"-1976) y"Quinteto ("Quintet"-1979). Desde principios de los ochenta decae su ritmo de trabajo, deja de hacer papeles de galán y elige mejor sus películas, tal como demuestran "Ausencia de malicia" ("Absence of Malice"-1981), de Sydney Pollack, y "Veredicto final" ("The Verdict"-1982), de Sidney Lumet.

          Al mismo tiempo dirige "Harry e hijo" ("Harry and Son"-1984), irregular reflejo de sus malas realaciones con su propio hijo, y "El zoo de cristal" ("The Glass Menagerie"-1987), una buena y nueva versión de la famosa obra de Tennessee Williams. Entre sus pocas películas de la década de los noventa destacan la personal "El gran salto" ("The Hudsucker Proxy"-1994), de Joel Cohen, y el policiaco clásico "Al caer el sol" ("Twlight"-1997), de Robert Benton.

          Selecionado para el Oscar en nueve ocasiones, sólo lo consigue por "El color del dinero" ("The Color of Money"-1986), de Martin Scorsese, curiosa continuación de "El buscavidas" ("The Hustler"-1961), de Robert Rossen, además de otro honorífico que le concedieron en 1994. Cumplido ya los 70 años dijo por fin, adios a las cámaras, pero le volvió de nuevo a picar el gusanillo y aceptó un papel en el melodrama romántico "Mensaje en una botella" ("Message in a Bottle"-1999), de Luis Mandoki, un tema sobre los frustrados amores entre un periodísta y un pequeño armador viudo, y más tarde con "Donde esté el dinero" ("Whese the Money Is"-2000), de Marek Kaniuska, una mezcla de comedia y thriller, sobre la vida de un veterano atracador de bancos. Y poniendo broche de oro, con casi 80 años a las espaldas, volvió a asombrar a propios y extraños, con unas de las películas más sobrias sobre el género de gángster jamás realizadas "Camino a la perdición" ("Road to Perdition"-2002), de Sam Mendes.

           Aquejado de un cáncer de pulmón desde enero de 2008, se sometió al tratamiento de quimioterapia, el cual no fue efectivo, y unos meses más tarde tomó la decisión de abandonar el hospital, y pasar los últimos dias de su vida junto a su familia. Y el dia 26 de septiembre a la edad de 83 años, los ojos azules más célebres de Hollywood que no perdieron su brillo ni su efecto devastador a lo largo de cincuenta años de carrera cinematográfica, se cerraron para siempre.

         Paul Newman, se casó en diciembre de 1949 con Jacqueline Witte, de la que se divorció en enero de 1957, y que le dió tres hijos: Scott (nacido en 1950 y que se suicidó en 1979), Susan (1953) y Stephanie (1954). Volvió a casarse de nuevo el 29 de enero de 1958, con Joanne Woodward, de la que nacieron Eleanor (1959), Melisa (1961) y Cara (1965).

              "Hay momentos en que los sentimientos van mucho más allá de las palabras" (Robert Redford)

               "Era mi héroe" (Julia Roberts)

              Paul Leonard Newman - Cleveland (Ohio) - 26 - I - 1925 - Wespport (Connecticut) - 26 - IX - 2008

                                                             ¡DESCANSE EN PAZ!

Calle Mayor (1956)

Calle Mayor (1956)

Esta película no es la historia de una broma, sino la presentación de un clima que hace posibles esa y otras muchas bromas...
"¿Y si todo fuera un engaño?"
"Si se cayera la luna, sino me quisieras..." ¡Dios mio!

  Una gran película, si señor, quizá la mejor de Juan Antonio Bardem, junto con "Muerte de un ciclista".

  "Calle Mayor", es la segunda versión llevada al cine de la interesante obra de teatro "La señorita de Trévelez", del célebre comediográfo alicantino Carlos Arniches. La primera data del año 1936 dirigida por Edgar Neville, e interprtada por Antoñita Colomé. Y veinte años después, Bardem en el mejor momento internacional de su carrera, rodó esta segunda versión, que aunqu menos fiel que su original, fue mucho más imaginativa, y por supuesto mucho más personal.

  Así pués, el sensacional realizador madrileño, nos lleva a una pequeña ciudad de provincias allá por el año 1956, y nos da una vuelta por casi toda la ciudad, para meternos en la vida de una mujer soltera hija de un coronel retirado y llamada Isabel Castro, que victima de una broma pesada, pierde lo que vulgarmente se llama el último tranvia...
  Estupenda, pero de verdad, y en donde Bardem se entregó en cuerpo y alma, para conseguir una historia tan sincera como veraz, y al mismo tiempo dolorosa, muy dolorosa.   Es toda una dura crítica a la cobardia de la clase media, y el abandono al que conduce la vida provinciana, pero sobretodo, es un excelente retrato de una mujer, que ya ha pasdo su juventud y que en esa pueblerina España de aquella triste y analfabeta década, solamente tiene un nombre: SOLTERONA.

  Una película dura y trágica, y que a la vez, le llega a uno a causar verdadera amargura, no solamente de la pobre protagonísta, sino también de todos sus personajes, con los "bromistas" del pueblo a la cabeza, que más que gracia, te causan asco y repugnancia.

  Contiene escenas verdaderamente sensacionales, y dignas del mejor cine,pero hay una allá al final de esta triste historia que es antológica, cuando vemos a Isabel, con esa mirada destruida, a través de la lluvia, una mirada que vale por mil palabras, mejor dicho por mil sentimientos y sufrimientos, pero también puede valer, para que esa mujer de treinta y cinco años, pueda descansar de una vez para siempre y plena de entera dignidad y entereza.
  Magistral fotografía, en blanco y negro, a cargo de un hombre con más de cien películas en su filmografía, me refiero a Michel Kelber "Notre Dame de Paris", y mostrándonos unos sorprendentes paisajes de la ciudad de Alarcón (Cuenca), y sobre todo de los escenarios naturales de Logroño, de esa calle mayor, donde toda España circulaba en aquel año del 56. Muy ajustada y solemne al mismo tiempo, la banda sonora dirigida por el húngaro (aunque nacionalizado francés) Joseph Kosma "La bestia humana" ("Le Bête humaine"), un compositor que hizo arreglos a Yves Montad y a Juliette Gréco, y por el argentino (pero hijo de españoles) Isidro Maiztegui "Cómicos", también de Bardem, y dando por supuesto mucho más realce y angustia a la película.

  Acertadísima la elección de actores, todos de talla internacional, y en donde la norteamericana Betsy Blair, vuelve a demostrar sus grandes dotes dramáticas, como ya lo hizo anteriormente con la también inolvidable "Marty", y metida hasta las entrañas en el sufrido cuerpo de Isabel, esa heroína anti-romántica donde las haya, y que solamente aspira a ver realizado su sueño (casi imposible), ser madre y esposa, pero que su despertar, será tan amargo como doloroso. Maravillosa Betsy (cuantos extraordinarios actores perdió Hollywood, por culpa de esa gilipollesca "caza de brujas".

  Y agarrando su mano, pasendo, besando, y hasta maldiciendose el dia en que nació, uno de los galanes más famosos de por aquel entonces, el asturiano José Suárez "A tiro limpio", como Juan, ese clásico burgues dormido en su cobardia. Quizá años atrás albergaba grandes esperanzas,pero hoy todo lo ha ido perdiendo, olvidando, al dejarse llevar por una cómoda rutina. Un personaje que convive con el pasado desde hace mucho tiempo, pero que está muerto, y por eso acepta esa broma, una broma que desgraciadamente irá demasiado lejos.

  Como también muertos están, esos "señoritos" de via estrecha, que no tienen otra cosa que hacer, creyéndose graciosos, y lo único que consiguen es dar asco y repugnancia. Uno el alemán (aunque francés de adpoción) Yves Massard "Vampiresas 1930", los otros, el cántabro Luis Peña "Amanecer en puerta oscura", y el madrileño Manuel Alexandre (toda una leyenda viviente de nuestro cine) "Cabeza de perro", por citar una de las casi 300 películas que tiene en su casa.

  Pero todavía, hay muchos y buenos actores más en esta sensacional película, una película de las más perseguidas y castigadas por la censura del franquísmo.

  En definitiva, una admirable película, que permanece hoy en dia como una de las grandes historias del cine español. Y que lo que si está claro, que han pasado cincuenta años desde su realización y tendrán que pasar otros cincuenta, para entender de una vez la triste vida de una sociedad que parece quue nunca tiende a desaparecer. Matrícula de Honor.
  Calle Mayor", logró el Premio de la Crítica Internacional en el Festival de Venecia.

  Como anécdota, en enero de 1956 se inició el rodaje de interiores en los estudios Chamartín de Madrid, después de que el guión fuese reducido en unas 20 secuencias. Algunas fueron eliminadas por la censura, y otras suprimidas por el propio Bardem, como una en la que Juan trataba de reconciliarse con Isabel, y ella lo rechazaba en la mejor tradicción de "La heredera" ("The Heiress") de William Wyler.

  Y como curiosidad, los exteriores empezaron a rodarse en Palencia, pero la policia detuvo a Bardem, y después de estar unos dias encarcelado, todo el equipo de rodaje se trasladó a Cuenca y Logroño, donde se rodó toda la película. Su estreno mundial fué precisamente en Logroño el dia 30 de noviembre de 1956 en el cine Rialto.

Cometieron dos errores (Hang'em High-1967)

Cometieron dos errores (Hang'em High-1967)

"Le acribillaron a balazos, le ahorcaron y le dejaron morir... pero COMETIERON DOS ERRORES: ahorcaron a la persona equivocada y no terminaron con él"...

    Después de rodar en Europa a las órdenes de Sergio Leone la famosa triología del dólar: "Por un puñado de dólares" ("Per un pugno di dollari"), "La muerte tenia un precio" ("Per qualche dollaro in piú") y "El bueno, el feo y el malo" ("Il buono, il bruto, il cattivo"). Clint Eastwood regersó a estados Unidos, para protagonizar la que sería su primera película "made in Hollywood" y precisamente con otro western, un género con el que ya estaría vinculado durante toda su vida.

    "Cometieron dos errores", también fue la primera película salida de la factoría Malpaso, la casa productora del actor, y sacada de un guión de los californianos Leonard Freeman y Mel Goldberg, dos hombres muy poco conocidos, ya que practicamente toda su carrera la desarrollaron para la televisión, pero eso si, con series tan exitosas, como por ejemplo: "Hawaii 5-0" ("Hawaii-Five 0") el primero, y "Bonanza" el segundo. Y llevada a la pantalla, por el neoyorkino Ted Post, un veterano director, con muchas tablas para la pantalla pequeña, pero un poco verde, para la grande, ya que lo único bueno y destacable en su larga trayectoria ha sido "Harry el fuerte" ("Magnum Force"), también con Eastwood de protagonísta.

    La acción, arranca en una pequeña ciudad de Oklahoma, allá por el año 1873, y en donde un grupo de hombres, cree que un tal Jed Cooper ha robado una partida de ganado, y además asesinando a su propietario. A pesar de sus protestas, donde proclama reiteradamente su inocencia, asegurando que no robó el ganado, sino que lo compró, es subido a lo alto de un árbol para ser ahorcado...

    Una película, que a decir verdad,pudo haber dado mucho más de si, pero por ciertos motivos, no funcionó como se esperaba, y uno de los principales, fue a la hora de elegir director, no digo que el bueno de Post, sea mal director, al contrario, es un buen artesano, pero aquí no dió la talla suficiente, quedándose así, en una película mucho menor de lo que se pretendía. Cuenta pués, con las escenas típicas de las películas del oeste, con bastante acción, por parte del protagonísta, y de los malvados de turno, aunque también hay muchos momentos que pierde algo de vigor, sobre todo en las escenas, llamemósla románticas, ya que par mí, algunas parecen carentes de sentido.

    Bonita la fotografía en color, a cargo del también californiano Richard Kline "Doble impacto" ("Double Impact"), y del neoyorkino Leonard South "La trama" ("Family Plot") (esta película fué la última dirigida por el mago del suspense, me refiero a el gran Alfred Hitchcock), y aquí creando muy buenos primeros planos, y sobre todo recreándose en el maltrecho cuerpo del pobre Cooper, pero lo estropearon con el abuso de los zomms, y en donde hay momentos verdaderamente mareantes. Fallida, y es la verdad, la banda sonora (lo peor de la película), dirigida por el excelente (aunque aquí chirrió demasiado) compositor nacido en New Haven (Connecticut), Dominic Frontiere, y con piezas en su haber como por ejemplo el crepúscular western "Chisum", pero en esta historia, quiso emular al maestro Ennio Morricone, y la verdad, es que la música se quedó en una cosa anodina e incluso cargante, y es que, amigos y amigas, imitar al gran maestro romano, es una cosa casi imposible.

    Bien a secas, Clint Eastwood, muy lejos por supuesto de sus luegos posteriores papeles, y aquí metido en la soga de Jed Cooper, ese justiciero de mirada fria, y con solamente una obsesión: la de buscar aunque sea hasta la muerte, a esos hombres que quisieron matarlo, y en donde se tomaron la justicia por su mano. Y cuidándolo en los momentos más difíciles de su vida, y enamorándose al final (como tiene que ser), Inger Stevens "Los bucaneros" ("The Buccaneer"), una actriz de origen sueco, que pudo haber llegado a ser una gran estrella,pero su carrera se cortó a los 36 años, al suicidarse tomándose una sobre-dósis de barbitúricos, y dando vida a la joven Raquel, esa mujer que una vez que los "justicieros", le han dado por muerto, ella consigue salvarlo, llevándolo a su casa, donde allí lo cuida, como una auténtica enfermera hasta que el "muerto" recupera su salud. Y con la parejita, el inmenso y a la vez carimsmático secundario Ed Begley "Dulce pájaro de juventud" ("Sweet Bird of Youth"), y en donde aquí,como es de esperar, hace otro de sus impresionantes papeles, el del malvado capitán Wilson, ese temible oficial de la justicia, que no dudó en ningún momento en ahorcar a un inocente, pero cometió dos errores: el primero, colgar a un inocente, el segundo, dejarle todavía con vida.

    En resumidas cuentas, una discreta película, pudo haber dado mucho más jugo (aunque suene a tópico), pero de todas formas se deja de ver, y auque solamente sea, por ser la primera película que significó, el retorno de un hombre a las auténticas raices del western americano. Su nombre Clint, su apellido Eastwood. Aprobado.

    Como curiosidad, esta película, y como ya he dicho al principio, fue la primera donde en los títulos de crédito figuraba por primera vez, la compañía de Eastwood, Malpaso, que habia creado poco antes, pensando en principio para que sirviera como agencia para sus posteriores trabajos como actor. Con el tiempo, y sobre todo desde que el actor se pasara a la dirección, The Malpaso Company, pasó a convertirse en una potente productora en toda regla.