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James Bond contra Goldfinger (nace la leyenda)

James Bond contra Goldfinger (nace la leyenda)

           "Mi nombre es Bond, James Bond."

  Desde que, en 1962, los productores Harry Saltzman y Albert R. Broccoli estrenaron "Agente 007 contra el Dr. No" ("Dr. No"), James Bond - una creación del novelísta británico Ian Fleming - inició su triunfal carrera cinematográfica. Tanto esta película como la siguiente de la larga saga, "Desde Rusia con amor" ("From Russia With Love"), se convirtieron en importantes éxitos de taquilla. Pero cuando el actor Sean Connery se puso por tercera vez en la piel del super-agente en "James Bond contra Goldfinger" ("Goldfinger") se produjo un auténtico delirio. Guy Hamilton se hizo cargo del proyecto y se contaba con mucha más acción que sus antecesoras, más armas originales, más chicas atractivas... Uno de los mayores aciertos del largometraje fue la incorporación del coche Aston Martin DB5, creado especialmente para Bond. En él se incluyeron todos los artilugios necesarios para la supervivencia del agente: cristales a prueba de balas, radar, cortinas de humo, metralletas laterales y un botón que expulsaba por el techo al copiloto.

  La mayor parte del rodaje transcurrió en los estudios Pinewood, a las afueras de Londres, donde se llegó a levantar una réplica de Fort Knox que tuvo un coste de 100.000 dólares. No obstante, Hamilton insistió en rodar también en exteriores naturales, para lo que visitó lugares tan distantes como Kentucky y Suiza. En muchos de estos desplazamientos, ni Connery ni ninguno de los protagonístas le acompañaron, puesto que al realizador le bastaban los especialístas para hacer las escenas de acción. También la música jugó un papel decisivon en el éxito de la película. La celebre sintonia creada por John Barry volvió a ocupar un puesto de privilegio en las aventuras del personaje. Además la canción de apertura de la película, interpretada por Shirley Bassey, pasó a ser todo un éxito de ventas, llegando a ser traducida a varios idiomas. A los pocos dias de su estreno, la locura estalló en todo el mundo. En Nueva York, la avalancha de público que tuvieron las salas donde se proyectaba la película obligó a tomar medidas excepcionales como la proyección continua del largometraje durante las 24 horas del dia, haciendo sólo breves pausas entre pase y pase para limpiar los restos de palomitas que quedaban en el suelo.

  En muchas ciudades se abrieron locales privados, a los que solo era posible entrar mediante la presentación de una tarjeta "007" en la que figuraba el nombre del portador. En los meses siguientes aumentó en Estados Unidos el consumo de vodka, una de las bebidas favoritas de James Bond, asi como la venta de coches deportivos similares al Aston Martin. La moda también se vió afectada poe el éxito de la película. El diseñador francés Bayard creó una linea "Bond" de ropa para hombre, al tiempo que la famosa revista de modas Harper’s Bazaar proponía el color dorado para las medias femeninas. Las recaudaciones de "James Bond contra Goldfinger" ("Goldfinger") fueron asombrosas. Mientras que su coste no había alcanzado los tres millones de dólares, los ingresos mundiales superaron los 45 millones. En Estados Unidos, resultó la segunda película más vista de 1964, tras el "bombazo" de Walt Disney "Mary Poppins". El largometraje consagró definitivamente a Sean Connery como la imágen indiscutible del agente 007. El resto de los actores no tuvieron tanta suerte. Ni Honor Blackman, como chica Bond, ni el alemán Gert Fröbe, que hizo una gran creación cómo el sádico Goldfinger, consiguieron sacarle demasiado partido del éxito de la película.


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